Hola! Mi nombre es Carolina, soy negociadora internacional, Colombiana y actualmente estoy viviendo en una ciudad llamada Ramat Gan al este de Tel Aviv, en Israel. Voy a contarles sobre la primera vez que visite este país (la segunda fue para quedarme) y la experiencia que tuve cuando fui voluntaria en un Kibbutz en el 2013.

Cuando termine la universidad en Medellín, sabía que no quería empezar a trabajar inmediatamente. Quería viajar antes de estabilizarme y empezar mi vida laboral. Casualmente hablando con un amigo, contándole de mis planes de viajar y los posibles destinos, me hablo sobre los kibbutz en Israel y de su experiencia. Nunca antes había escuchado sobre esto y para ser honesta no sabía mucho de Israel, solo ideas muy generales y las malas noticias que normalmente se muestran.

Los kibbutz son comunidades colectivas en Israel, donde las personas viven y trabajan juntas en una base no competitiva. En los primeros días del movimiento del kibbutz, todos eran basados en la agricultura. En estos días, sin embargo, sus economías no pueden ser sostenidas solamente por la agricultura. La mayoría se han ramificado en la industria y muchos han abierto fábricas dentro de estos mismos donde elaboran una gran variedad de productos.

Al investigar un poco sobre el tema, decide venirme a hacer un voluntariado en un kibbutz al sur de Israel, y fue una de las mejores decisiones de mi vida! Llegue y alguien del centro de voluntarios en Tel aviv me dice que iré a un kibbutz al sur, está en medio del desierto y el trabajo es en las palmas de dátiles. Acepte sin saber totalmente en que me estaba metiendo, pero me podía mas la ansiedad y la curiosidad de llegar al destino final. Como ya me habían dicho, empecé a trabajar en las palmas de dátiles, de hasta más de 20 metros de altas, nos suben unas grúas y es una sensación genial, aunque en verano trabajar a 40 grados es duro, el ambiente de trabajo era lo máximo. Trabaje y conviví con voluntarios de muchos países diferentes y casi siempre hacíamos algo después del trabajo, como ir a la piscina, algunos hacían deporte, íbamos a las dunas del desierto, planeamos viajes dentro y fuera de Israel, íbamos a la ciudad mas cercana echando dedo, cervezas, y los viernes no nos faltaba la merecida fiesta. El programa incluye seguro médico, visa, alojamiento muy sencillo y compartido, comida, además de un pequeñísimo pago mensual (te dan todo lo básico y no necesitas más si eres una persona relajada, de lo contrario, no te recomiendo este plan). En otros kibbutz hay trabajos diferentes como en el comedor comunitario, en las fábricas, y en otros tipos de cultivos.

Me quede 9 meses en total, esto era lo máximo que nos podíamos quedar en ese entonces y pude sacar vacaciones en diferentes ocasiones para conocer otros países del medio oriente.

Si quieres saber mas sobre el programa, puedes visitar su página web, y podrás encontrar la información detallada. El link es : http://kibbutzprogramcenter.org/ (esta en Inglés).

Entre las muchas cosas que me gustaron de esta experiencia, están convivir con gente de culturas tan diferentes a la mía, que aunque algunas ya las había experimentado un poco, descubrí que hay todo un mundo en cada persona que conocí, aprendí a compartir, a desapegarme de cosas materiales, abrí mas mi mente, vi lo lindo que es tener una vida simple como la de los kibbutznik (personas que los habitan), y amé mucho la vida. Así que este plan lo recomiendo a cualquier persona joven (edad máxima para ingresar es de 35 años) que quiera experimentar algo completamente diferente y salirse de su zona de confort. También es una gran ventaja saber inglés, ya que nos comunicábamos en este idioma, aunque conocí varios que al principio se comunicaban casi que con señas, y fueron aprendiendo poco a poco.

Faltando muy pocos meses para regresarme a mi país, conocí a mi novio y este fue el motivo por el que decidí regresar después de estar varios meses en Colombia. Esta vez no fue a vivir en el kibbutz sino en una ciudad cercana que se llama Eilat que queda en la frontera con Egipto. Allí viví unos meses hasta que decidimos venirnos al centro del país donde yo tendría más oportunidades laborales. En esta oportunidad todo fue totalmente diferente, ahora vi un lado muy diferente de Israel, ya que en el kibbutz la vida es completamente diferente.


Y tú, ¿Haz tenido una experiencia similar y quieres compartirla?

¿Quieres contarnos algún anécdota o historia de tu experiencia viviendo en el exterior?

¿Te interesa? Entérate más en la sección Escribiendo con Nosotras. o  Enlaces Amigos

No olvides dejarnos tus comentarios!

Salvar

Salvar

Salvar

Opt In Image

Porque sabemos que te gusta estar al día con nuestro blog, inscríbete en nuestra lista de correos donde te enviaremos nuestras últimas entradas, noticias y demás actualizaciones que te interesen!